Eres responsable de tus actos - Uriel Escobar Barrios, M.D.

 

ANTES CAMINABA CON DIOS Y AHORA CON EL DIABLO. Hace 2 meses a Maritza se le reactivaron los síntomas que había experimentado en el pasado. Las características principales son: Ansiedad, palpitaciones, sensación de quedarse sin aire, palidez en la piel y las mucosas, sudoración, no puede permanecer quieta en ningún sitio, pensamientos incontrolables de perder el control, de enloquecer o morir, insomnio pertinaz, inapetencia y adicionalmente, otras manifestaciones no experimentadas en las crisis anteriores, llanto y la certeza de estar cometiendo un pecado muy horrible, por lo cual, inevitablemente se condenará al final de sus días. Previamente había consultado con otros especialistas, sin embargo, aunque se calma por momentos de las manifestaciones físicas, desde el punto de vista psicológico y emocional, cada vez se siente peor y sin salida a sus angustias.

Es una mujer de 41 años, bachiller, con estudios de estética, casada, separada y con una nueva relación, tiene una hija adulta, vive sola la mayor parte del tiempo, porque su pareja trabaja en diferentes países y comparten algunos días cada 6 u 8 meses. Es cristiana,  asiste con regularidad al culto y se considera una buena practicante de sus creencias. Como antecedentes de importancia hace mucho tiempo ha estado en tratamiento por crisis de pánico, sin embargo, había estado muy bien, hasta que se reactivaron los síntomas, tal como se mencionó anteriormente.  Atribuye el inicio de la crisis a que hace 4 meses inició una relación extramarital, es algo que rechaza de manera activa, por ir en contra de su forma de pensar, sin embargo, según sus palabras, “El deseo, la pasión que experimento con esta persona, me hacen flaquear. Desde ese instante, no tengo vida, los pensamientos de estar haciendo algo indebido no me dejan en ningún momento.

 

Cuando el terapeuta le indaga sobre lo que piensa de esta nueva relación y su futuro dice textualmente. “Yo sé Dr. Que estoy haciendo algo muy malo, jamás me imaginé verme envuelta en esta situación, sin embargo, aunque no estoy tratando de justificarme, mi esposo es alguien muy frío, ni siquiera me mira, mucho menos tocarme, es callado y tengo que reconocerle el ser muy responsable y se encarga del sostenimiento no sólo mío, sino de mi mamá y 2 hermanos. En cambio, la otra persona aunque pobre es detallista, me consiente, me mima  y me hace sentir que estoy viva. Una de las cosas que más me angustia es que Yo antes cuando caminaba me encomendaba a Dios, para que nada me sucediera y sentía, que él estaba conmigo, pero, ahora, siento que es el diablo quien me acompaña. Que horrible!”.

 

REFLEXIÓN

 

v  De su opinión sobre la situación que está viviendo Maritza.

v  Camina con Dios o con el diablo?.

 

DESARROLLO

 

Tú eres el resultado de ti mismo. No culpes a nadie, nunca te quejes de nada ni de nadie porque fundamentalmente tú has hecho tu vida. Acepta la responsabilidad de edificarte a ti mismo y el valor de acusarte en el fracaso para volver a empezar, corrigiéndote. El triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas del error. (Pablo Neruda)

 

Bella sentencia del poeta y nobel chileno Pablo Neruda. Adicionalmente tiene una carga de verdad contundente. Es frecuente que los humanos deleguen en otros, sean personas, dioses o algún símbolo, la responsabilidad de sus actos. Hace muchos años el psiquiatra y psicoanalista austriaco Sigmund Freud, utilizó el concepto de mecanismos de defensa o adaptativos, para hacer referencia a las pautas de pensamiento y conducta utilizadas por las personas para de manera inconsciente eludir la responsabilidad que les compete como consecuencia de sus acciones, especialmente cuando éstas son responsables de algún grado de sufrimiento o disfunción que experimenta el individuo. Al realizar esta acción, la mente automáticamente se libera de las tensiones generadas, porque no se vivencia como personal, sino, responsabilidad de algo externo al propio Yo. En el caso que nos ocupa, es el diablo el responsable de todo ese aluvión de deseo y pasión que Jorge le despierta a la consultante, porque como lo dice el dicho popular, “La carne es débil”.

 

El psiquiatra vienés Víctor Frankl concibió una forma de psicoterapia para ayudar a las personas en sufrimiento, la denominó la logoterapia, la esencia de la técnica es concebir al ser humano, como alguien que tiene plena libertad para tomar sus decisiones, pero, el libre albedrio implica responsabilidad. En síntesis, somos libres de tomar nuestras propias decisiones, pero, también responsables de lo que se derive de ellas. De acuerdo a estos dos autores podemos tener un acercamiento hacia las complejas vicisitudes de Maritza. Lo primero es que ella siempre ha caminado por supuesto, con ella misma y seguirá haciéndolo por el resto de sus días!. Libremente eligió iniciar una relación afectiva y el diablo nada tiene que ver en ese “paseo”. La proyección que está utilizando (así se llama el mecanismo de defensa), no le está ayudando mucho y ha convirtiendo su vida, ahí sí, en un verdadero infierno.

 

 

La única opción que tiene la consultante como se dice coloquialmente es agarrar “el toro por los cuernos”. Esto significa, primero ser consciente que es una decisión (la de tener una relación paralela), tomada de manera autónoma y nadie (salvo ella misma), la habrá de juzgar por ello. El concepto de pecado y el manejo de la culpa, derivado sin duda de sus creencias, no tienen cabida en la superación de la situación conflictiva que está viviendo en la actualidad. El otro elemento a tener en cuenta es lo planteado por Víctor Frankl, esto es, la responsabilidad y el deber que le asiste para asumir las consecuencias derivadas de esta acción. Esto le permitirá a no dudarlo, tomar de manera consciente y responsable, la mejor decisión, la que la haga feliz, que es en últimas el propósito por el cual estamos los seres humanos en esta hermosa aventura que es estar vivos.

Escribir comentario

Comentarios: 0